El espaciamiento reducido entre hileras proporciona al cultivo una competitividad considerablemente mayor frente a las malas hierbas.
Esto es importante dado el creciente número de malezas resistentes a los herbicidas. Las investigaciones demuestran que una distancia entre hileras de 125 mm reduce la presencia de malezas en un 20 % en comparación con una distancia de 150 mm.
Las hileras estrechas también significan que los espacios entre las hileras se cierran más rápidamente, lo que reduce la cantidad de evaporación de humedad y la erosión del suelo.
